Al norte de la provincia de Tarragona, protegida por la cordillera litoral y erosionada por el transcurso de los ríos Francolí y Anguera, encontramos la comarca catalana de la Conca de Barberà, territorio que alberga la DO que lleva su mismo nombre.
Este territorio de 6.000 hectáreas, donde las 2/3 partes de viñedos son de variedades blancas, es famoso por sus vinos elaborados a partir de las variedades de estas cepas y los rosados, a partir de la variedad autóctona trepat . También se destina parte de la producción a la elaboración de vino base para Cava.
Apuntes de Historia
Como en muchas zonas vinícolas de la península, a partir de la reconquista, la repoblación de territorios y a raíz de la fundación de edificios monacales, fue en la edad media con la construcción del monasterio cisterciense de Santa María de Poblet que se extendió con fuerza el cultivo de la viña y la elaboración de caldos. Tanto los monjes de la abadía como los Templarios de los castillos de la zona, transmitieron a los campesinos su conocimiento y experiencia en la elaboración de caldos, que a la vez éstos lo transmitían de padres a hijos hasta la actualidad. La comarca vivió su época de mayor esplendor en el XIX con la exportación de vinos y aguardientes al norte de Europa y América, motivo por el cual se expandió el cultivo de la vid. Después que la filoxera arrasara la viña por completo, nació el movimiento cooperativista más prematuro del estado con lo que se replantó todo el viñedo, se construyeron las famosas bodegas modernistas y se dio un importantísimo impulso a la comarca. En 1985 se creó el Consejo Regulador como reconocimiento a la tradición y buen hacer de sus gentes.
Lugares para visitar
Visitar la Conca de Barberà significa visitar una de las zonas más bellas de Catalunya si sumamos naturaleza, arte, historia, arquitectura y tradición. En un marco paisajístico incomparable, encontramos el triángulo de La Ruta del Císter, itinerario que une los tres monasterios cistercienses más importantes del principado (Poblet, Santes Creus y Vallbona de les Monges). La capital de comarca, Montblanc, es una villa fortificada por una de las murallas más bien conservadas de la península y de gran interés por el visitante. Además, y por quien quiera adentrarse más en la cultura del vino, podemos admirar 6 bellísimas bodegas modernistas (conocidas popularmente como “catedrales del vino”) construidas a principios del XX, algunas de ellas abiertas al público sin cita previa y donde poder adquirir vino en su agrotienda.
Tipos de uva autorizadas por la D.O.
Uvas blancas : Macabeo, Parellada, Chardonnay, Sauvignon blanc
Uvas tintas : Trepat, Tempranillo, Garnacha, Pinot noir, Merlot, Cabernet sauvignon, Syrah, Mazuelo
Criterios de envejecimiento autorizados por la D.O.
Crianza : 6 meses en barrica y 24 en botella
Reserva : 12 meses en barrica y 36 en botella
Gran reserva : 24 meses en barrica y 60 en botella
Calificación de las Añadas
1995: MB
1996: B
1997: B
1998: MB
1999: B
2000: MB
2001: B
2002: MB
2003: MB
2004: MB
2005: MB
Gastronomía
La Conca de Barberà es una comarca que destaca por la gran diversidad de productos típicos que se pueden descubrir al pasar por cada uno de sus pueblos.
La calidad se puede apreciar en los embutidos artesanales (longanizas, butifarra blanca, butifarra negra,...); también los productos de panadería y pastelería como las cocas dulces y las cocas “de recapte”, el “cóc” y las “teules” de Santa Coloma de Queralt; los “vanos”, barquillos y “carquinyolis” de l'Espluga de Francolí y los “foradots”, “montblanquins” y “merlets” de Montblanc. También la miel de Blancafort, los quesos d'Albió, el tradicional azafrán de Rocafort de Queralt y las castañas de Vilanova de Prades. El aceite de oliva y las almendras de las cooperativas agrícolas son otros dos productos de relevancia.
En los primeros meses del año está ampliamente difundida la “calçotada”, originaria de la comarca vecina de l'Alt Camp. El acompañamiento ideal de la cocina de la Conca de Barberà lo constituyen, claro está, los vinos y cavas que en ella se elaboran.